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Peligros de la
investigación.
El periodista de investigación está sometido a múltiples presiones que
convierten esta actividad en un trabajo difícil y no exento de riesgo. Se crean
enfrentamientos, por lo que la mayoría de los periodistas de investigación
definen este periodismo como un trabajo en la adversidad. En ocasiones puede
afectar a la propia integridad física del periodista. Los investigadores del
“Caso Roldán” manifestaron que tanto ellos como el director del diario El
mundo, Pedro J. Ramírez, recibían continuas llamadas con amenazas de muerte.
También recibían presiones emocionales del ámbito de Roldán ya que les decían
que el ex-director de la Guardia Civil se iba a suicidar si no dejaban de
investigar. Otros periodistas descubrieron que les habían pinchado los teléfonos
y que se habían elaborado dosieres sobre sus vidas.
En el mundo, durante 1994 fueron asesinados 19 periodistas debido a sus
opiniones, la mayoría de estos se encontraban investigando casos
de corrupción. En enero de este año continuaban en prisión 91 periodistas
(sobre todo en China, Etiopía y Mongolia). En 1998 fueron arrestados; 697
fueron atacados o amenazados. Según datos del Instituto Nacional de Prensa, en
Iberoamérica, en Iberoamérica se registran las tasas de asesinatos más
amplias. El periódico colombiano el
espectador ha registrado entre su plantilla numerosas bajas en los últimos
años.
El periodista chileno Juan Jorges Founes dice que las mayores
dificultades de un periodista de investigación está en el acceso a las fuentes
y a las amenazas para impedir que se investigue. También dice que no existen
fuentes inocentes sino que en todo emisor existe alguna causa intencional. Es
evidente que el marco condiciona la actividad. El periodismo de investigación
es Iberoamérica es diferente, porque el escenario se presta a ello. En el norte
se intenta desenmascarar a políticos para ponerlos delante de la justicia, en
el sur, por contra, hay que llegar a los poderosos que son capaces de matar sin
ningún reparo. En España no se puede considerar de alto riesgo, no es como en
Sudamérica que no dudan en quitarse de en medio al periodista si les estorba.
La intimidación
Es una de las formas de presión que pretende condicionar la información
o incluso conseguir que algo no se publique. La intimidación puede dirigirse al
medio de información mediante la presión publicitaria o amenazando con
apertura de procesos judiciales. También puede dirigirse al investigador
mediante anónimos, llamadas telefónicas... . Ricardo Arqués dice que el
riesgo en España está controlado.
Uno de los efectos más importantes de la intimidación es la
autocensura. Con la intimidación se consigue que se ceda a las amenazas y, ante
las el peligro que se corre, se omitan ciertas informaciones. La mayoría de
periodistas han censurado algunas informaciones, siempre que tengan la
constancia de que pueden sufrir daños irreparables.
Tensión
emocional
Las grandes presiones pueden conducir a tensiones emocionales, incluso a
obsesiones. La tensión que requiere ese trabajo es ayudada por horarios,
contando con situaciones cargadas de problemas y esto puede producir angustias
personales. Por otro lado, hay otros peligros como la presión de los pleitos,
porque al sacar algo a la luz, las personas afectadas suelen responder con
demandas judiciales. Los pleitos son inevitables y por eso hay que estar muy
seguro para no perderlo. Para no meter la pata es importante verificar los
datos, conocer la ley y ser riguroso.
Intentos
de soborno.
Ni que decir que no es ético dejarse sobornar.
Presión
de las fuentes.
Es otro modo de influir en la investigación, presionando a las personas
que pueden ser fuentes de información. En un momento dado, se van cerrando las
puertas que es principio estaban abiertas. Es el sistema de presión más
habitual.
Inseguridad
de futuro.
Se crean profundas enemistades que pueden cerrar puertas de cara al
futuro profesional. No solo hay un alejamiento de las influencias sino que se
produce un enfrentamiento. Esta es la causa que ha llevado muchas veces a
abandonar.
Efectos
de la publicación.
En muchas ocasiones, los trabajos de investigación no tienen los efectos
que desearíamos porque no siempre hay una respuesta de la administración hacia
los temas denunciados. No para nada más que la satisfacción de informar. Esto
desanima y algunos tiran la toalla por falta de efectos.
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